Seminario "Transparencia para instituciones justas" reúne a academia, sociedad civil y sector público en el Día Internacional del Acceso Universal a la Información

El martes 29 de septiembre, con ocasión del Día Internacional del Acceso Universal a la Información, la Cátedra UNESCO en Transparencia y Acceso a la Información (TyAI) de la USACH, la Cátedra UNESCO en Políticas Públicas, Chile Transparente, el Observatorio de Género y Justicia y la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile realizaron el Seminario "Transparencia para instituciones justas" en el Auditorio VM20 de la Facultad de Gobierno. 

La Prof. Paulina Vergara Saavedra, Chair UNESCO en Políticas Públicas y moderadora de la jornada, dio la bienvenida destacando el carácter colectivo e interdisciplinario de la iniciativa. En su intervención subrayó que reflexionar sobre transparencia y acceso a la información pública es, ante todo, hablar de derechos humanos: "La transparencia ya dejó de ser solo un deber legal, sino que un compromiso ético" 

La charla inaugural estuvo a cargo del Dr. Bernardo Navarrete Yáñez, Director de la Cátedra UNESCO TyAI del Departamento de Estudios Politicos y Consejero del Consejo para la Transparencia. Su presentación ofreció un diagnóstico basado en datos comparados al año 2025- Chile ocupa el lugar 69 de 143 países en Gobierno Abierto, el 70 en acceso a la información y el 63 de 182 en el índice de Transparencia Internacional, posicionándose consistentemente sobre el promedio de América Latina. Sin embargo, el panorama cambia radicalmente al medir confianza, en el índice OCDE para 42 países, Chile ocupa el lugar 26 en confianza al gobierno y figura cerca de Bulgaria en confianza al Congreso.

El Prof. Navarrete presentó además los avances del estudio que desarrolla la Cátedra TyAI, basado en más de 2 millones de solicitudes a 950 organismos. La evidencia muestra una alta concentración de la demanda por parte de actores corporativos que usan el sistema con fines comerciales más que de control democrático. Evidenciando un punto ciego de la ley vigente que no distingue entre uso cívico y uso instrumental del derecho de acceso.

A partir de este diagnóstico, planteó que una futura Ley de Transparencia 2.0 debería hacerse cargo de cuatro momentos del proceso decisional público: antes de decidir, transparentando los criterios y antecedentes que se tuvieron a la vista; al decidir, explicitando las alternativas consideradas; después de decidir, habilitando mecanismos reales de impugnación; y al evaluar, identificando quiénes se benefician y quiénes soportan las cargas. "Lo que nos debe preocupar hoy es la confianza", señaló, "y la Ley de Transparencia que se discute en el Congreso debería hacerse cargo de estos cuatro momentos, y no quedarse solo en la lógica de solicitud-respuesta." 
El seminario cerró con el panel "Transparencia en perspectiva práctica", integrado por Fabiola Miranda, Directora del Observatorio de Género y Justicia de la USACH; Karina Retamal, Jefa de Carrera de Administración Pública de la Universidad de Chile; y Antonia Herrera, Coordinadora del Sector Público de Chile Transparente.

El debate se estructuró en torno a dos preguntas. La primera, en torno a si es qué ha avanzado Chile desde la Ley de Transparencia de 2009 en la construcción de instituciones más justas, generó un diagnóstico compartido: la transparencia es condición necesaria, pero no suficiente. Las panelistas coincidieron en valorar el piso institucional que ha creado la ley, sin embargo, publicar información no equivale a hacer comprensibles las decisiones, las capacidades institucionales son desiguales en el territorio, y el rol de los organismos intermedios es clave para transformar datos en conocimiento útil. La segunda pregunta sobre cuáles son los grandes desafíos para el Estado, la sociedad civil y la academia en el marco de la Agenda 2030, instaló una conversación sobre los pasos concretos que quedan pendientes para que la transparencia se traduzca efectivamente en instituciones más justas y en mayor confianza ciudadana.