Columna de opinión del Dr. Marcelo Mella, en BioBio Chile: “La arquitectura política que debilita a Kast”

En una reciente columna de Bío Bío Chile, el Dr. Marcelo Mella, académico y Director del Departamento de Estudios Políticos, analizó en profundidad las variables que explican el desgaste temprano de la administración del Presidente José Antonio Kast. 

El académico sostiene que este fenómeno responde a una combinación compleja entre un diseño institucional poco cohesionado y un estilo de liderazgo que arrastra las raíces de la tradición gremialista, lo que termina afectando directamente la capacidad del Ejecutivo para sostener la disciplina interna y el respaldo ciudadano.

Un liderazgo marcado por la tradición gremialista

Según el Dr. Mella, el estilo de conducción del actual mandatario proviene de una cultura política que históricamente ha desconfiado de los partidos como intermediarios. En sus palabras, "el gremialismo privilegia la conducción vertical, el orden y la coherencia doctrinaria por sobre la negociación y la construcción de acuerdos partidistas amplios". Esta particularidad, sumada a un origen vinculado a la élite conservadora, ha dificultado que el proyecto oficialista logre construir vínculos duraderos con los sectores medios y populares, distanciándose de otras experiencias históricas del sector que sí consiguieron arraigo territorial.

Asimismo, el académico destaca que el principal conflicto reside en el diseño político del Ejecutivo, el cual ha apostado por un gabinete de profesionales independientes con escasa experiencia parlamentaria. Advierte que esta decisión conlleva el riesgo de ignorar que gobernar no consiste solo en administrar con eficiencia, sino fundamentalmente en articular intereses y construir mayorías en escenarios fragmentados. En este sentido, el Dr. Mella destaca que la actual distribución de poder debilita el compromiso de los partidos oficialistas al no sentirse representados según su peso legislativo real.

Consecuencias en la gobernabilidad y la disciplina legislativa

La falta de una coalición cohesionada tiene efectos directos en el Congreso, donde la subrepresentación de los partidos de la coalición erosiona los incentivos para la disciplina parlamentaria. El académico es enfático al señalar que "cuando los partidos no se sienten reflejados en el Ejecutivo, disminuye su disposición a asumir costos políticos en el Congreso", lo que vuelve la gobernabilidad mucho más inestable. A esto se suma la creciente concentración de decisiones en el denominado "segundo piso", lo que desplaza el centro de gobierno hacia estructuras informales y genera fricciones permanentes con los ministros de Estado.

El desafío de transformar la convicción en capacidad efectiva

Para finalizar, se concluye que, aunque el Ejecutivo ha mostrado convicción ideológica en sus primeras semanas, la principal dificultad será transformar ese ímpetu en una capacidad efectiva de gobernar. El académico advierte que si el voluntarismo reemplaza a la articulación política, el gobierno podría reducir rápidamente sus márgenes de acción. Paradójicamente, un diseño pensado originalmente para fortalecer el mando presidencial podría terminar debilitándose ante la ausencia de mediaciones eficaces y de una estrategia que logre ampliar el apoyo social del gobierno.

Si deseas leer la columna de opinión completa, puedes hacerlo pinchando aquí

 

Por: Fabiola Daza Guilarte